jueves, 17 de mayo de 2012

CON MUCHO CUENTO - CUARTA ENTREGA

Es una historia tétrica pero me temo que en algunos lugares del mundo estan ocurriendo cosas parecidas. En estos momentos se está juzgando un caso muy cercano para nosotros, por la matanza de Srebrenica, ejemplo extremo de la intolerancia.


EL HEREJE

Le gustaba la historia…

Desde niño le había gustado;  Ello le permitió realizar sus estudios con más facilidad que a sus compañeros tanto en bachillerato como en la carrera… maestro primero y catedrático, tras una dura oposición, después.

Hoy se sentía particularmente contento, durante años había estudiado profundamente el tema que en esta clase explicaba a sus alumnos universitarios, la Historia de las Religiones.

Sintió que su verbo se hacia mas fluido cuando confesó, con una medida modestia, que desde lo que el llamaba su “mayoría de razón”, a los quince o diez y seis años, su análisis personal le había llevado a considerarse ateo. No creía en ningún dios y menos en ninguna religión y por ello, al menos el así lo sentía, estaba en una situación privilegiada para disertar sobre este tema de una forma ecléctica y exenta de prejuicios.

No le supuso ningún esfuerzo explicar a su atenta audiencia, los orígenes del fenómeno religioso en el paleolítico; las ideas que movieron a los sacerdotes fenicios , cananeos e hititas; Los distintos dioses del Egipto faraónico y sus prácticas funerarias; El zoroastrismo y el maniqueísmo iraníes; El sesgo naturalista de las religiones escandinavas y celtas; Los planteamientos griegos que mantenían un echo religioso sin libros sagrados ni sacerdotes; Los oráculos, la astrología y la magia romanas; El budismo, el taoísmo y sus variantes hindúes; Los ritos y deidades oceánicas; El cristianismo en sus múltiples variantes ortodoxas o sectarias; El judaísmo rabínico y de la época del Segundo Templo…

Hizo una pausa y continuó explicando como en las lecturas de los llamados libros santos de las religiones,  Biblia,  Talmud,  Vedas,  Torah,  Corán, se encontraba la norma y el consuelo para los creyentes y también, con esto entró directamente en la conclusión de su razonamiento, el retrato de unos dioses o profetas, Cristo, Alá, Shiva, Amón Rá… intransigentes con todo aquel que no los admitiera como únicos y  por lucha de dogmas o por ambición de poder de sus creyentes e instituciones, generadores de terribles guerras, desastres y maldades, con su secuela de torturas espantosas y muertes sin fin.

Siempre que impartía este tema solía concluirlo con la misma frase – Respeto a los creyentes de todas y cada una de las religiones y credos existentes, pero ningún Dios, ni uno solo de los dogmas que en sus nombres se aplican, justifican la muerte del mas miserable de los seres vivos –

Los segundos de silencio y los contenidos murmullos que siguieron a estos, le confirmaron que esta, como otras tantas veces, había sorprendido a sus alumnos – La clase ha terminado – dijo.

Mientras recogía sus apuntes pensaba – Cuando llegue a casa voy a intentar profundizar mas en esto de las religiones.

No se acostumbraba a que le llamaran a las tres de la madrugada. Se vistió y acudió a la dirección que le habían facilitado en la comisaría. La casa parecía una mas de las del barrio de clase media alta donde estaba ubicada, tal vez más descuidada que otras vecinas. Apartó la cinta que protegía la puerta y entró hasta donde se encontraban sus hombres haciendo el trabajo que les correspondía. Ante la masa informe tendida en el suelo preguntó - ¿Quién es?...- El de la científica le contesto – Quien era mas bien, inspector, debe de llevar muerto como unas tres horas-  El inspector se dirigió a uno de sus subordinados directos inquiriendo - ¡Venga Gómez!... dígame lo que hay hasta ahora-  Con un extraño gesto el sargento Gómez le contestó – Nos llamó hace un rato una patrulla que vio la puerta de la casa abierta. Es muy raro, señor, muy raro; Se llamaba Pablo Boneta y hasta esta misma mañana ha estado dando clases de historia en la universidad. Debió de llegar como a las cinco de la tarde, una vecina dice que en el barrio le consideraban una buena persona y que le vio regar las plantas como a las nueve… después de eso nadie observó nada anómalo, pero algún ruido, algún grito, si se tuvo que oír… por fuerza. Le han torturado de una forma salvaje y sádica a la vez, no hay un centímetro de piel que no haya sido lacerado de una forma bestial, incluso parece que tiene herida sobre herida. Hemos encontrado muchas huellas de pisadas en la entrada, tal vez de quince o veinte personas y lo más asombroso, más bien lo más amenazante, son las pintadas que hay por toda la casa, venga Inspector, ¿Ve…? – El recorrido por las distintas habitaciones de fue un paseo por la mansión de los horrores; En el dormitorio, se observaban manchas de sangre sobe las sábanas y un rastro en el suelo como si alguien hubiera arrastrado un cuerpo, sobre el espejo de la cómoda unas frases de grafía árabe, escritas con sangre, e ininteligibles para él. Las marcas continuaban hasta un pequeño cuarto de estar, sembrado de pasquines con contenido neo-nazi, en el que observaban algunos dedos y una oreja violentamente cortados y esparcidos por el suelo y por último el salón donde se encontraban los restos, tenía las paredes plagadas de pintadas con frases bíblicas y comentarios  de corte paleocristiano.

El inspector, vivamente impresionado pese a su larga experiencia, comentó - Que barbarie. Es increíble… Una persona  reputada de buena e inteligente…Parece, parece como si todo el universo hubiese querido acabar con él. Me temo que este caso va a ser laborioso…

Ilustración infográfica para "El hereje"

martes, 15 de mayo de 2012

UN A MODO DE MARTÍN FIERRO

Ayer me ha llegado algo que no me resisto a compartir. Es la voz de uno de mis preferidos, Alberto Cortez, hablando acerca de uno de mis pequeños y mas queridos vicios, el vino, y envolviéndolo de esa sabiduría que solo los poetas y los muy viejos pueden tener. Creo que la presentación es encantadora, ahí va el enlace.


EL VINO


Foot tomada en Sto. Domingo de Silos... ¡Que color tiene la ginebra!...
 

jueves, 10 de mayo de 2012


Voy a meterme en un terreno que no es el mío y al que he llegado de una forma totalmente accidental… Veréis con los años dormimos menos y una de las noches casi “en blanco” leí en la página del Ayuntamiento de Colmenar Viejo la convocatoria de un concurso de microrelatos una de las bibliotecas del pueblo… Escribí dos esa noche, los envié y ambos fueron seleccionados entre los diez que optaban a premio (supongo que se habrían presentado once)… naturalmente el premio no me llegó… Ahí van, su único condicionante era el número de caracteres (3 capítulos a 140 por capítulo, incluidos espacios) y el incluir la frase “grandes esperanzas” en recuerdo de Charles Dickens de quien se conmemoraba el 200 aniversario.
 
Ensueños a lápiz

  
 EL ATREVIDO.

Ayer

Tenía grandes esperanzas de poder resolver este nuevo reto, aún no había interiorizado lo complejo y desagradable de la acción.

Hoy…

Pese a la velocidad de mi mano, las pequeñas sombras se me han escapado. No imaginé la potencial amenaza hasta que sentí un lacerante dolor.

Mañana…

Iré con una venda sobre el corte de mi dedo y aunque todos se rían, tendré que reconocer que no fui capaz de matar las codornices.


EN EL ÚLTIMO SEGUNDO.

07:45:00

Los relojes se pararán a las ocho, hay más de cien, cada uno con su tic-tac amenazador. Uno de ellos es el de mi vida. - ¡No hay tiempo!

07:56:35

Uno… Seis… Quince… Cuarenta y cinco, ¿Dónde estará la llave de este?, noventa… no llego… ¡Mierda, no gira!... ¡No llego, Dios que angustia!

07:59:58

Quedan dos relojes y dos segundos, no tengo grandes esperanzas… -Eva, espabila que hoy es lunes-  Que mala es la resaca, ¡Peste de cubatas!

  

Y sueños a lápiz

   
Escribiéndolos lo pasé muy bien, repetiré…supongo.


domingo, 29 de abril de 2012

“DIBUJAMADRID” – SEXTO (Y ÚLTIMO) PASEO – NORTE, RIO, VIADUCTO.

Este paseo ha sido el último de la actividad “DIBUJAMADRID” y lo comenzamos en Príncipe Pío, bajando hacia la nueva zona del río que recorrimos hasta el puente de Toledo, subiendo después hacia el Viaducto. La primera parada la hice frente a la ermita de la Virgen del Puerto que es, estéticamente, muy interesante…



 
Un pequeño descanso, en el Parque de Atenas, nos permitió encontrar algunos personajes típicos de las mañanas de domingo…




Y antes de subir hasta Puerta Cerrada, para el asunto de los vinitos, hicimos una última parada frente al Viaducto donde nos vinieron a la memoria su arquitecto, D. Javier Ferrero y algunos de los múltiples suicidas que usaron su altura para ahorrarse la bala o el veneno. 



     

Emilio Carrere le dedicó algunos versos…

El viaducto, buen balcón
del soñador nocheriego
y trampolín mas seguro
para dar el verdadero
salto mortal,
el funámbulo de lo horrible,
que en su vuelo,
de trágicos volatines,
aterriza en los infiernos.
Suena un reloj…”En la noche
Se oyen los pasos del tiempo”

Creo que pronto, también por iniciativa del Museo ABC, comenzaremos un DIBUJAMADRID EN RUTA, por los pueblos de la Comunidad... Seguiré informando.





lunes, 16 de abril de 2012

"1950, EL AÑO DEL...¡QUE NO ME LO CREO!


LA MANZANA

- ¡Ha sido tu hijo, le he visto perfectamente!... –

La señora Amelia, dueña del puesto de frutas que estaba en el pasillo de la planta baja del Mercado de San Fernando, le estaba contando a mi madre, con todo detalle, como yo había pasado corriendo por delante de su puesto arrebatándola una manzana y saliendo a toda velocidad hacia la puerta de la calle de Tribulete… Contaba que habían sido varios los chicos y varias las manzanas robadas, pero que yo parecía el cabecilla, explicaba y que eso ya había ocurrido varias veces.

Recordando en la dureza de la suela de la zapatilla de mi madre intenté una explicación

- Teníamos hambre...-

Mi madre me apretó el brazo mientras la señora Amelia continuaba con su perorata y me amenazaba con llamar a los guardias si volvía a intentarlo…

Cuando se marchó la frutera me armé de valor y esperé el justo castigo pero. por primera vez, después de una de mis habituales trastadas y para mi asombro, mi madre en vez de darme con la zapatilla…  rompió a llorar.  


La manzana

Triste época en la que muchas madres pasaban por la ordalía de ver a sus hijos en situaciones de necesidad muy importantes... Yo creo que esas  realidades nos convirtieron, a mi y a otros muchos, en supervivientes.

lunes, 9 de abril de 2012

CON MUCHO CUENTO - TERCERA ENTREGA


Voy a continuar recuperando textos que se publicaron en el Boletín Literario de Fresnedillas de la Oliva hace algunos años, aunque, como estamos viendo la actualidad, sobre todo en la corrupción y similares, es casi eterna.
  
CENA DE AMIGOS

 - ¡Que estúpido! – A Carmen le pareció que era lo menos que se merecía ese estirado vigilante que les había hecho esperar a la puerta de la lujosa urbanización, pese al frío de la noche y sin abrir la puerta de seguridad, mientras confirmaba los datos del chalé al que se dirigían – Coméntaselo a Carlos – susurró al oído de Andrés, su esposo, mientras levantaba el cuello de su imponente abrigo de pieles, con un gesto elegante y continuó - ¡Bien está lo de la seguridad!, pero no vendría nada mal que les obligaran a hacer un cursillo para reconocer a las  personas de bien. 

Mientras cruzaban los cuidados jardines de la urbanización, con piscina y canchas de tenis, por los caminos de pizarra iluminados por graciosas farolas decidieron, sin apenas otros comentarios, que ese pequeño incidente de la entrada no les estropearía la cena con Carlos, amigo durante años y socio en muchos negocios y su encantadora esposa Julia.

Les abrió la puerta el mismo Carlos con su pícara sonrisa - ¡Cuánto bueno por aquí!, ¿Qué tal habéis venido?... - La carretera estaba bastante bien – Contestó Andrés – Apenas hemos tardado quince minutos - Sí, la carretera... ¡y que no hemos bajado de los ciento ochenta! – Terció su esposa - Ya sabes que el “Jaguar” no sabe ir a menos – sentenció Andrés.

Rieron mientras la criada, una joven bastante agraciada y con rasgos exóticos que vestía un impecable uniforme, recogía con cuidado sus abrigos.

- ¡Cuélgalos en el vestidor, Corina!... – Se oyó decir a Julia que, elegantemente vestida, salía a recibirlos cariñosamente desde el interior de la vivienda. - ¡Vamos, pasad!... acabo de terminar de organizar la cena, ya sabéis que hay que estar encima de todos. Carmen, ¡que guapa estas!... Has debido perder mas de dos kilos desde que nos vimos hace un par de semanas; ven anda, que tengo que contarte un montón de cosas.

Las dos mujeres subieron hacia las habitaciones del primer piso dejando solos a sus maridos. Andrés las siguió con la mirada hasta que desaparecieron tras la puerta del dormitorio, luego se volvió hacia Carlos con un guiño cómplice y bajando la voz le preguntó -¿Qué tal con la chacha?

- ¿Con quién? – Contestó Carlos.
   
- ¡Con Corina hombre!, no te hagas de nuevas que ya sé que la has puesto sitio.
 
Carlos, mirando hacia la escalera devolvió el guiño a Andrés, con una sonrisa de suficiencia – No creas que ha sido fácil, me plantó cara hasta que la “sugerí” que podía verse en la calle, sin papeles... y con malos informes.

Rieron los dos, ya francamente, mientras se dirigían al lujoso salón.
- Ven, tomaremos un aperitivo...

En el vestidor, las dos mujeres tienen extendidos sobre la cama varios de los últimos modelos exclusivos de Dior que Julia ha adquirido en su último viaje a París, Carmen ríe, entre escandalizada y divertida. – Pero Julia... ¿De verdad?... ¿Con el guardaespaldas?... No me lo puedo creer, que aplomo tienes... y con tu marido en el hotel... ¡Que aplomo tienes, hija!...

- Ya tenía yo ganas de darme un homenaje con un hombretón – Contesta Julia – Y no es solo eso, para estos vestidos le he dado un mordisco de más de cien mil euros a la tarjeta.

- Vas a tener lío – Dijo Carmen, a lo que Julia contestó con seguridad...

- No me dirá ni pío, por la cuenta que le trae, yo también puedo hacer preguntas y el prefiere pagar a dar explicaciones. ¡Venga, vamos a cenar!, con esto del régimen siempre estoy con hambre.

La espléndida cena, con suculentas viandas, cocinadas con exquisito gusto, vinos de reserva adecuados a cada plato y servidos a su temperatura exacta y la conversación  distendida hicieron que los cuatro se sintieran alegres y cómodos. Estaban dando buena cuenta de los postres cuando Carlos, cambiando ligeramente el tono de voz comentó – Si te parece, Andrés, cuando terminemos dejamos a estas cotilleando y nosotros charlamos un rato en el despacho. Quiero comentarte un par de cosas y así nos quedamos libres para, luego, tomar una copa sin prisa.

- Pues vamos ya, si quieres – Respondió el aludido – He terminado. Ahora volvemos chicas, no habléis muy mal de nosotros...

Ya en el despacho, acomodados ambos en dos impresionantes butacas, Carlos fue al grano – Quería hablarte de dos asuntos, sobre todo de los invernaderos

- ¿Pasa algo? – Inquirió Andrés.

Con un gesto tranquilizador Carlos continuó – Nada importante, ya está resuelto todo, pero he tenido que hacer algunos cambios en la explotación de Murcia y quería que lo supieras.

Andrés puso la mano, cariñosamente, y le animó – Sabes que tienes mano libre para llevar ese asunto como te parezca, pero si te tranquiliza dime lo que quieras.

- La pasada semana – Continuó Carlos – Recibí un aviso de nuestro hombre en la Inspección de Trabajo en el que me indicaba el riesgo que corríamos si seguíamos teniendo tanta gente sin papeles en los invernaderos. Por otro lado Juan, el encargado de lo de Almería, me llamó para avisarme que con lo de El Egido, la nueva ley y lo que se estaba cociendo entre los magrebíes, habría movida en poco tiempo. Así que le dije que despidiera a todos, sin contratar a ninguno más, tal como está la cosecha podemos perder un par de semanas y que hiciera correr la voz, en la calle y en los sitios “oficiales”, de que si esto seguía así cerraríamos.
- En eso has hecho bien Carlitos, conviene que en la Inspección se ablanden un poco pensando que se les acaba la mordida – Apostilló Andrés.
     
- Después de eso – Continuó Carlos – Llamé a nuestro proveedor del otro lado de estrecho y le encargué que me enviara de ochenta a cien “morenos” de entre quince y veinte años, convenientemente “ablandaditos”, pero sin marcas físicas...

-  ¿No son demasiados hombres? – Preguntó Andrés.

- Siempre te adelantas – Cortó Carlos – No le pedí solo hombres, sino un grupo mixto porque, previamente, he llegado a un acuerdo con Martín, el de los puticlubs, para que se quede con las tías por diez mil euros la unidad, así los hombres nos salen prácticamente gratis, e incluso nos queda algo...

Andrés, que sonreía mientras hacía gestos de asentimiento inquirió - ¿Martín nos va a pagar como siempre?

No – Contesto Carlos –  La mitad nos la dará al contado y el resto en participaciones de la cadena de clubs. Se lo he aceptado porque en los próximos dos años va a poner en marcha unos veinte y va a ser un bombazo... Con decirte que esta dispuesto a comprar un envío de mercancía igual al que se va a quedar... ¡Cada semana! Y como siempre, tu y yo al cincuenta.

- Solo una sugerencia, Carlitos -  Andrés se había puesto repentinamente serio – Pon en medio a algún “pringao”, no quisiera acabar dando explicaciones en el Juzgado... Y otra cosa creo que debemos estar preparados para cuando la gente del pueblo esté tan apretada que decida trabajar con los precios que nos interesan y librarnos entonces de la “morralla”... ¡Es verdad que huelen mal!. Anda vamos a volver con esas que me están sonando los oídos.

Se reunieron con las damas continuando con una charla amable y amena acompañada de los mejores licores, tabaco y alguna exquisita golosina. Cerca ya de las cuatro, Carmen observó – Creo que debíamos irnos, o mañana voy a llegar al gimnasio con unas ojeras horribles.

Asintió Andrés - Sí vamos, que estos chicos querrán acostarse... 

 La despedida fue tan cariñosa como la recepción, Julia llamó a Corina que, con gesto algo cansado bajó los abrigos. Besos, gestos cariñosos y en los últimos momentos nuevas citas.

- El próximo día en nuestra casa, ya va siendo hora de que bajéis a la ciudad...

La vuelta al coche a través del maravilloso jardín fue muy agradable, el frío y el corto paseo despejaron un poco la pesadez causada por la bebida. Al pasar por la cancela de entrada Carmen, arropada por el armiño y apoyada indolentemente sobre el brazo de su marido, miro descaradamente al vigilante que, algo confuso, bajó la cabeza  y recordando el incidente de la llegada exclamó, con voz lo suficientemente alta como para ser oída desde el interior de la caseta  - ¡Ni que fuéramos delincuentes...!
   
                                                                                                                  Fresnedillas, Agosto 2002
 
Ilustración infográfica para "La cena" - Pablo García

Me pregunto… ¿Que es lo que hace que personajes como los de esta narración – De los que hay muchos y con historias infinitamente peores – Salgan a la calle tan satisfechos y contentos de si mismos?...


domingo, 1 de abril de 2012

“DIBUJAMADRID” – QUINTO PASEO – SOL, PLAZA MAYOR, CALLE MAYOR

Esta vez nos dedicamos al “cogollo” de Madrid, la Puerta del Sol, la Plaza Mayor… La mayor parte de los que vivimos en esta ciudad pasamos por estos lugares absortos o solo distraídos, sin fijarnos en la gran cantidad de vida, de “vidas” que pasan ante nuestra mirada. En este paseo no dibujé tanto como en los anteriores pero si sentí mas emociones y estímulos.




El remate en el Mercado de San Miguel, desconocido para mí y convertido en un “supermercapijototal” fue la guinda del paseo… Eso sí, el aperitivo exquisito.




Terminó este quinto paseo en la puerta del Ayuntamiento de Madrid… Donde nos pusieron pegas para dibujar… (¿)